USO DE SUPLEMENTOS EN LA ADOLESCENCIA.

La adolescencia es un proceso en permanente construcción y reconstrucción desde diferentes perspectivas. En el marco de esta construcción no hay acuerdo sobre la edad de comienzo y finalización.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) la define como el período que transcurre entre los 10 y 19 años. Se divide en adolescencia primera o temprana de 10 a 13 años, adolescencia media de 14 a 16 y adolescencia tardía de 17 a 19 años. Más allá de las distintas perspectivas, la “crisis adolescente” implica cambios biológicos, psicológicos y sociales. En la adolescencia se da la adquisición del 50% del peso del adulto, el 20% de la altura final adulta, aumento de la masa magra y grasa, aumento del gasto metabólico, aumento de la masa ósea, aumento del requerimiento de hierro, zinc y vitaminas. La nutrición correcta es una de las necesidades básicas de salud para que la población adolescente pueda desarrollar, al máximo, su potencial biológico.


Una alimentación adecuada brinda los requerimientos energéticos para el entrenamiento, competencia y recuperación, el mantenimiento del peso y metabolismo corporal, favorece en la disminución del riesgo de lesiones y fatiga por exceso de entrenamiento y distintas enfermedades. Es importante trabajar y educar sobre la alimentación y la hidratación pre, durante y post entrenamiento.

Reforzar las conductas alimentarias, las elecciones y las formas de consumir alimentos es lo principal.


Cuando el paciente llega a la consulta se le realiza una anamnesis alimentaria y otra deportiva donde se abordan temas como los hábitos alimentarios, patologías que modifiquen el patrón alimentario, dietas previas, que tipo de deporte realiza, cual es el tiempo de duración, cuál es la rutina de entrenamiento, quien es el interesado de uso de suplementos (padres, adolescente, entrenador, etc). Tener presente las oportunidades de consumir alimentos y bebidas en función de las reglas y de la naturaleza de cada deporte. Un suplemento dietario son productos cuyo propósito es adicionar a la dieta normal, y es fuente concentrada de nutrientes y otras sustancias con efecto fisiológico o nutricional que pueden contener vitaminas, minerales, proteínas, aminoácidos, otros nutrientes y derivados de nutrientes, plantas, concentrados y extractos de plantas solas o en combinación. Son productos que además para su fabricación y comercialización no se ajustan a las definiciones de alimentos. El uso rutinario y no supervisado de suplementos nutricionales o ergogénicos no está indicado en los menores de 18 años.

No se requiere el uso de suplementos nutricionales si el adolescente deportista realiza un programa de entrenamiento y consume una dieta completa, equilibrada, suficiente y adecuada.

Es por esto que es necesario e importante una evaluación y supervision por un Licenciado en Nutrición.

Según la Sociedad Canadiense de Pediatría, los adolescentes suelen consumir bebidas deportivas y bebidas energéticas con cafeína (CED). Tanto las bebidas deportivas como los CED presentan riesgos potenciales para la salud de los niños y adolescentes y pueden contribuir a la obesidad. Las bebidas deportivas generalmente son innecesarias para los niños que realizan actividades físicas de rutina o basadas en el juego. Los CED pueden afectar a los niños y adolescentes más que a los adultos porque pesan menos y, por lo tanto, experimentan una mayor exposición a los ingredientes estimulantes por kilogramo de peso corporal. Los pediatras deben reconocer y educar a los pacientes y sus familias sobre las diferencias entre las bebidas deportivas y los CED. La detección del consumo de CED, especialmente cuando se mezclan con alcohol, debe realizarse de manera rutinaria. La combinación de CED y alcohol puede ser un marcador de un mayor riesgo de uso o abuso de sustancias y de otros comportamientos que comprometen la salud. Catherine M Pound, Becky Blair; Canadian Paediatric Society, Nutrition and Gastroenterology Committee. Paediatr Child Health, 2017;22(7):406–410.


Las bebidas deportivas generalmente contienen azúcares simples y por ende existe una pequeña asociación positiva entre el consumo de bebidas azucaradas y la obesidad, al igual que puede contribuir al riesgo de caries dental.

Por ende es importante recordar a los niños y adolescentes que beban agua de forma rutinaria como la bebida de primera elección, y aprender o re aprender a consumir sin tener la sensación de sed, y tener en cuenta siempre que se satisfagan las necesidades diarias de calorías y nutrientes de la dieta.

El efecto de los ejercicios físicos y la relación con el control del apetito, el gasto calórico y las necesidades nutricionales siempre deben evaluarse de acuerdo con el tipo de actividad, la duración diaria y semanal, y los programas de entrenamiento y competencia. Cada persona debe adaptar la dieta a sus propias necesidades, consumir alimentos ricos en proteína y corregir el gasto de sodio, potasio, calcio y vitamina C, y principalmente, el consumo de líquidos, sobre todo agua, después de la competencia.



La nutrición del deportista comienza en una alimentación balanceada que aporte la cantidad de proteínas, hidratos de carbono, grasas, vitaminas y minerales establecidos por la RDA de acuerdo a la edad el niño.

Las necesidades especiales de los deportistas están dadas por un aumento de las demandas de agua y energía la que debe ser provista por alimentos ricos en carbohidratos.

Los suplementos de carbohidratos deben ser aportados considerando comidas que aumenten la proporción de carbohidratos desde la semana previa a la competición y aproximadamente 2 a 3 horas antes de la actividad física como frutas, cereales, barras de cereal, etc.

Una adecuada hidratación previa al evento es importante y en deportes que se asocian con excesiva pérdidas por transpiración pueden ser usados suplementos que contienen electrolitos. Durante la competencia se pueden ingerir líquidos con hidratos de carbono (polímeros de glucosa y fructosa) previamente haber incorporado y re adaptado durante el periodo de entrenamiento.


Los suplementos nutricionales para deportistas, como preparaciones de aminoácidos o combinaciones de vitaminas y minerales l- carnitina, creatina o preparaciones ergogénicas están siendo revisadas en lo que se refiere a su seguridad y efectividad dado que existe en el mercado una oferta creciente de suplementos nutricionales así como de información disponible, siendo pocos los estudios sometidos a una rigurosa metodología. Los suplementos nutricionales y específicamente las vitaminas son usados ampliamente en la población pediátrica, muchas veces sin justificación.


Recomendaciones:

  • La alimentación diaria adecuada y equilibrada es suficiente para que un adolescente tenga un rendimiento físico óptimo.

  • El consumo de energía y líquidos durante la práctica deportiva depende del tipo de deporte, la intensidad con que se realice y las condiciones físicas en que se desarrolle.

  • Los aspectos nutricionales fundamentales de la práctica deportiva son: mantener una adecuada hidratación y asegurar la disponibilidad energética con un aporte óptimo de hidratos de carbono.

  • El agua es la bebida fundamental para mantener la hidratación en el deportista. En casos especiales puede ser recomendable la ingesta de bebidas deportivas (pero siempre bajo supervision)

  • El uso rutinario de suplementos por los adolescentes deportistas no está recomendado Los suplementos nutricionales no son sustancias inocuas y pueden acarrear riesgos.

  • Un adolescente que practica deporta debe estar siempre bajo supervisión del pediatra, médico deportivo y/o nutricionista.


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