¿Que como cuando como?

La alimentacion es una función básica y fundamental para la vida del hombre. Para la gran mayoria de los niños, comer es una actividad satisfactoria desde el momento de la lactancia. Cuando existe alguna dificultad en este aspecto se vuelve un tema de gran preocupacion para las familias, donde es importante encontrar cuanto antes las posibles causas que lo ocasionan para abordarlas de inmediato.

Las causas pueden ser múltiples, lo primero es descartar problemas médicos. Luego podemos encontrarnos problemas sensoriales que el niño experimenta a través del tacto, el olfato, la vista, el oído y el gusto. Tamién contamos con una serie de pre requisitos motores para llevar a cabo la masticación, los movimientos linguales, el cierre bucal, la postura (mantener el cuerpo erguido, conservando el equilibrio), consciencia de la posición de nuestro cuerpo, el agarre de los cubiertos y manejo de estos. Para comer y beber se necesita coordinación de los sistemas sensoriales y funciones del organismo para que se realicen en forma coordinada.

Al momento de incorporar los alimentos es importante identificar posibles problemas sensoriales como cuando mastica la comida pero la retiene en las mejillas o encias, dificultades para manejar la comida dentro de la boca, observar como carga la comida en la cuchara o pincha con el tenedor y posteriormente lo lleva a la boca, que tanta sensibilidad para pasar de un alimento a otro nuevo, la elección de los alimentos que hace son de similar textura, rechazo a nuevas texturas, o el desinterés a explorar nuevos sabores, olores y/o texturas. Es importante considerar que los niños necesitan explorar. Por eso es importante que el niño explore con alimentos de distintas texturas, temperaturas y colores que se familiarice, la huela, la sienta, la vea y juegue con ella, sino se relaciona de una manera amigable con el alimento difícilmente se lo lleve a la boca con el fin de adquirirlo.

También es adecuado, en el sentido del desarrollo, que los niños cambien sus hábitos alimenticios conforme van creciendo. Durante su primer año, la novedad de sentarse a la mesa y comer comida de adultos les causa emoción hasta que de repente, “llega la magia negativa”.

Parece que pasa algo cognitivo y ahora, la comida conocida se vuelve desconocida y no quieren comerla. Entonces que hay para hacer? Jugarle a favor con una alimentación saludable, por ejemplo preparar y servir alimentos que le guste al niño para modelar una alimentación saludable y agregar una o dos alimentos que el niño suele comer.

No los atiendan en exceso ni limiten el menú a las cosas que el niño acepta de buen grado por el hecho de que tienen la seguridad de que come, tampoco los obliguen a comer. Dejen que el niño sea quien decida qué y cuánto comer, la alimentacion lleva su tiempo y muchas veces el tiempo de los niños no es el mismo que el del adulto.

Como la familia puede favorecer esta etapa? Primeramente participar activamente de actividades propioceptivas que le ayuden a aumentar la coordinación y la conciencia corporal. Proporcionar alimentos de distintas temperaturas de frío y caliente, perder el miedo a las temperaturas. El ambiente en la mesa tiene que ser tranquilo, el niño tiene que asociar los momentos de la comida como algo satisfactorio, de lo contrario si participa de una ambiente de tensión ya sea en forma activa o pasiva pude asociar al momento de la alimentación como una situación desfavorable.

Es importante ponerse en la piel del niño, el lleva un ritmo distinto y necesita de paciencia, confianza y tiempo para seguir avanzando.

Si necesitas orientación o consultar para tu caso personal, puedes consultarnos a través de la página o telefónicamente al 099399555






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Lic y Coach Nutricional M. Burgues.